Reseña: “TWO STEPS FROM THE BLUES” (1961), Bobby Blue Bland.

Bobby_Bland-Two_Steps_From_The_Blues-FrontalPocas veces el título de un álbum ha estado tan bien escogido. “A dos pasos del blues”, elepé que reúne varios singles publicados en el sello Duke entre los años 57-60 por el gran Bobby Blue Bland, supuso una vuelta de tuerca decisiva en la carrera del artista nacido en Rosemark (Tennesse): alejándose efectivamente un par de pasos del blues, Bland fue a meter un pie y medio en el soul, facturando una obra artísticamente descomunal, cuya influencia en el posterior desarrollo de la música negra sureña iba a ser capital.

Hasta su llegada a Duke, la carrera de Bland, siendo consistente, no había acabado de despegar. Pero iba a ser en el sello de Houston donde su camino se cruzaría con Joe Scott, trompetista, arreglista y productor que a la postre sería fundamental en la evolución artística del bluesman.

Por un lado, Scott se empeñó en “educar” las maneras de Bland como cantante, trabajando durante varios meses la dicción y el fraseo apropiados a cada canción, puliendo un punto su estilo crudo y áspero, lo que le hizo ganar en matices plásticos y emotivos a la hora de utilizar su poderosísima voz.

Pero la que fue tal vez la aportación más importante del productor al estilo de Bland fue el sonido, la producción de los temas, con la inclusión de unos omnipresentes arreglos de viento hasta entonces nunca vistos en un álbum de blues. En “Two Steps from the Blues”, la sección compuesta por trompeta, trombón y saxos cobra un inusitado protagonismo en cada uno de los cortes, replicando a Bland, dialogando con él, subrayando sus palabras, regulando la temperatura emotiva de su interpretación… La atmósfera creada por Scott con dichos arreglos distaba mucho de las producciones desnudas y centradas en la guitarra eléctrica propias de los discos de “memphis blues” del momento, resultando una sonoridad completamente nueva para la época. De este modo, con la inestimable ayuda del productor, Bland encontró por fin un estilo único y propio como cantante, al mismo tiempo que –sin ser demasiado consciente de ello–, inventaba un género, el soul blues, por el que transitarían asimismo otros grandes nombres como Sam Cooke o Ray Charles.

Con la publicación de los primeros singles producidos por Scott, la carrera de Bland alzó el vuelo, artística y también comercialmente. Temas como el que da título al álbum, la soul ballad “Lead me on”, el medio tiempo “Little Boy Blue” o la conmovedora “I’ll take care of you” alcanzaron cifras de ventas millonarias, y Bland pasó de actuar en pequeños garitos del “Chitlin’ circuit” a hacerlo en grandes recintos, convirtiéndose en uno de los bluesmen de mayor éxito. Algunos de los músicos y productores más destacados de la southern soul revolution como Rick Hall (FAME) o Chips Moman (AMERICAN), reconocieron posteriormente la decisiva influencia que en su manera de aproximarse a la música negra tuvo el álbum que nos ocupa, mencionando expresamente el inusual envoltorio sonoro ideado por Scott.

Un álbum que escuchado hoy suena majestuoso, fascinante, rotundo, atemporal. Un disco perfecto para descubrir a uno de los cantantes de blues más originales y consistentes de la historia del género, así como para comprender crítica e históricamente una gran parte de la música negra grabada en epicentros como Memphis y Muscle Shoals durante la década en que el soul sacudió los cimientos de la música popular americana como un apasionado, apasionante terremoto.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: